domingo, 28 de mayo de 2023

EMILE DURKHEIM Y LOS RUBIOS

EMILE DURKHEIM Y LOS RUBIOS

Una de las ideas principales de Durkheim con respecto a la sociedad es que ésta influye sobre el individuo. Para Durkheim el individuo es el que se tiene que adaptar a la sociedad y no la sociedad al individuo. Si una persona quiere pertenecer a un determinado grupo, entonces, debe interiorizar las formas de pensar y de actuar del grupo.

En el capítulo “Rubio por apuesta” podemos observar que Mordecai, al perder la apuesta con Rigby tiene que teñirse el cabello de rubio y que por esto recibe las burlas del mapache. Esto lleva a que decida unirse a un grupo de otros rubios que, al contrario de su amigo, lo aceptan por su cabello. Mordecai acepta las formas de pensar y de actuar de los rubios y empieza a frecuentar los mismos lugares que ellos, empieza a vestir del mismo modo y a realiza las mismas actividades.

Durkheim diría que la sociedad está fuera de Mordecai desde el momento en que el grupo de rubios son exteriores a él, que ya son así desde tiempo atrás y que él sólo se está integrando a sus nuevos amigos. Sin embargo, esa misma sociedad va estando dentro de él desde el momento en que interioriza las formas de actuar, vestir y pensar de los rubios.

Gracias a esta “conciencia colectiva”, el grupo de los rubios está unido y hacen cosas en común. Durkheim dice que así es como trabaja la sociedad: como un conjunto donde cada individuo es integrado al grupo a través de valores, reglas, costumbres y demás elementos que el pensador francés llama “hechos sociales”.

La moral es un hecho social ya que no es algo inventado por el individuo, sino que pertenece al grupo, indica también una forma de comportarse y ejerce una obligación sobre las personas. Sin embargo, es esa misma moral (hecho social) lo que permite que el grupo tenga cohesión. Veamos que ocurre con Mordecai y Rigby al principio del capítulo. La indicación moral es “sé honesto” o “no engañes”, sin embargo, Mordecai empezó engañando a Rigby para que fuera perdiendo y en respuesta, Rigby termina haciendo trampa (engaña) para ganar la apuesta. ¿Qué causa el que no hayan sido honestos? Que su amistad (un pequeño grupo social) se vea afectada y se empiece a deteriorar poco a poco. 

En nuestra sociedad, si no somos honestos, lo que nos ganamos es la desconfianza de los demás, y si todos fueran deshonestos nadie confiaría en nadie y, por lo tanto, la cohesión social se vería afectada cada vez más y más. Por eso, dice Durkheim, las reglas dentro de una sociedad son fundamentales para que el grupo funcione y el individuo se pueda desarrollar. Si la persona sólo piensa en sí misma (individualismo) afecta su relación con los demás (como le ocurrió a Rigby). 

Sin embargo, Durkheim también dirá más adelante que el exceso de cohesión social (es decir, que el grupo exige cada vez más y más al individuo) puede ser perjudicial para la persona. En el caso del capítulo antes referido, Mordecai iba causar daño a su amigo en nombre de las reglas del grupo de los rubios. Al final todo es un engaño, pero algo semejante ocurre en las sectas donde el grupo sectario tiene tanta influencia sobre sus miembros que éstos llegan a realizar acciones que incluso pueden ser mortales. En el caso de los rubios, pusieron en riesgo su propia integridad física por tratar de evitar que Mordecai saliera de su sociedad.

Estas ideas sobre el mayor o menor influjo de la sociedad sobre el individuo explicarán varias de sus concepciones acerca del suicidio. Por el momento, nos quedaremos con esta pregunta que él se hace sobre si lo que debe de sobresalir es el individuo o la sociedad: “¿Es nuestro deber intentar convertirnos en un ser humano completo (…) que se baste a sí mismo, o (…) ser solo la parte de un todo, el órgano de un organismo?” (Educación y Sociología).

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